Hantavirus en Neuquén: un nuevo caso confirmado y la alerta que no se apaga
Tras la muerte de un joven de 26 años en Zapala, las autoridades sanitarias confirmaron un segundo contagio entre personas. La variante que circula en la Patagonia es la única del mundo con transmisión interpersonal documentada.
Es jueves a la tarde y en el Hospital Zonal de Zapala, ahí nomás, en el corazón de la provincia de Neuquén, un equipo de profesionales entra y sale de una sala de internación con los trajes de bioseguridad ya gastados de tanto uso. Son las caras de un operativo que no se detiene: en las últimas horas se confirmó que una persona identificada como contacto estrecho del primer paciente fallecido este año contrajo hantavirus, y la noticia cayó en la ciudad con la misma mezcla de preocupación y cautela que sobrevuela desde hace una semana cada conversación de pasillo, de almacén y de plaza.
Yo lo cuento porque me toca, porque acá el tema se vive con un nudo en el estómago, y porque lo que está pasando en nuestra región patagónica no es un caso más. El Ministerio de Salud de Neuquén, a través de su titular Andrea Zabala, confirmó oficialmente este nuevo positivo: una persona que ya venía en seguimiento estricto desde el fallecimiento del joven de 26 años -un trabajador rural de la zona del Pehuén, vecino de Aluminé- presentó síntomas tempranos y se activó de inmediato el protocolo de toma de muestras, internación y aislamiento. El Laboratorio Central de la provincia fue el que dio el resultado positivo. El paciente, me confirman fuentes del sistema sanitario, permanece internado en el Hospital de Zapala en estado estable y con respuesta favorable al tratamiento.
Mercedes, que tiene 52 años y atiende una verdulería a pocas cuadras del hospital, me lo dice mientras acomoda cajones de tomate: "Mirá, yo vivo acá desde siempre y nunca vi algo así. El año pasado nos decían que había que cuidarse del ratón, y ahora resulta que te podés contagiar de persona a persona. Imaginate lo que es eso cuando tenés un hijo grande que sale a trabajar". Mercedes no miente ni exagera, simplemente traduce una sensación que compartimos muchos en estas latitudes.
La variante más temida del mundo
Lo que vuelve especialmente sensible a este brote es la variante involucrada, y vale la pena explicarlo bien para que se entienda por qué las autoridades nacionales y provinciales se mueven con este nivel de celo. En la Patagonia argentina circula la llamada variante Andes Sur, identificada principalmente en Neuquén, Río Negro y Chubut. Es, según la literatura científica y el Ministerio de Salud de la Nación, la única del mundo en la que se ha documentado con evidencia epidemiológica la transmisión de persona a persona. Eso ocurre, especialmente, cuando hay convivencia prolongada o exposición muy estrecha durante los primeros días de la enfermedad, que es justamente lo que pasó entre el joven fallecido y los contactos que ahora están bajo la lupa.
El caso original, vale recordarlo para entender la cadena, fue el de un trabajador rural de la Región del Pehuén, que ingresó al Hospital de Aluminé con fiebre superior a los 38 grados, dolores musculares intensos, cefalea, dolor abdominal y dificultad respiratoria. Su cuadro se complicó en pocas horas y terminó con un paro cardiorrespiratorio en la unidad de terapia intensiva de Zapala, donde finalmente murió. Según la directora del Hospital de Aluminé, se aisló preventivamente a 15 personas desde el inicio del brote, y la Dirección Provincial de Epidemiología mantiene un seguimiento activo y pasivo del universo de contactos estrechos, muchos de ellos familiares directos del primer paciente.
Cómo se contagia y cómo se previene
- El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas de saliva, orina o heces del ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), reservorio habitual de la zona andino-patagónica.
- Los espacios cerrados y mal ventilados -galpones, cabañas, leñeras, garages, depósitos rurales- son los escenarios de mayor riesgo, sobre todo si fueron visitados después de mucho tiempo sin abrir.
- La variante Andes Sur es la única en el mundo con transmisión interpersonal documentada, en general por contacto estrecho en los primeros días de la enfermedad.
- Los síntomas iniciales son fiebre alta, dolores musculares, cefalea y, a veces, dolor abdominal o gastrointestinal, cuadro que puede confundirse con una gripe fuerte o con un cuadro estomacal.
- La enfermedad puede progresar con rapidez hacia el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, con insuficiencia respiratoria grave, por lo que la consulta médica temprana es clave.
- La recomendación central para cualquier vecino que ingrese a un espacio cerrado es ventilarlo durante al menos 30 minutos antes de permanecer allí, evitar barrer en seco y limpiar superficies con lavandina diluida.
Antes de cerrar, vuelvo a Mercedes, la verdulera de Zapala, que mientras hablaba acomodaba una bandeja de espinacas y miraba de reojo el movimiento en la guardia del hospital. "Yo tengo un nieto chico, y le dije a mi hija que por las dudas no lo deje dormir en la pieza que da al fondo, esa que casi no usamos", me cuenta. "Uno no quiere vivir con miedo, pero tampoco puede hacerse el tonto". Esa es, me parece, la síntesis de lo que se vive en estas horas en nuestra Neuquén profunda: no es para entrar en pánico, pero tampoco es para mirar a otro lado. Las autoridades lo saben, los vecinos lo saben, y cada uno, en su casa, empieza a tomar los recaudos que le tocan. El operativo sanitario sigue activo, los contactos continúan bajo seguimiento estricto, y nosotros seguimos contando cómo se vive un brote que, por su variante, nos pone en un lugar único en el mundo.
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Santa Cruz Informa