Street Fighter vuelve al cine con la sombra de Bison y un futuro que se define en la boletería
La nueva película live-action de la saga de Capcom llega a las salas el 16 de octubre de 2026 con David Dastmalchian como villano, secuencias animadas para el pasado de Ryu y Ken, y un director que ya escribe ideas para una secuela que solo se hará si el público acompaña.
"Fue como volver a poner los guantes después de años". La frase podría haberla dicho cualquier pibe que se crió pegando combinaciones en el arcade, pero por estas horas la pronuncia con una sonrisa cómplice el director Kitao Sakurai, el responsable de la nueva adaptación cinematográfica de Street Fighter que el 16 de octubre de 2026 llega a las salas argentinas. Y lo dice con la certeza de quien sabe que tiene entre manos un proyecto que no admite medias tintas: o la gente la levanta en la boletería, o la secuela que ya empieza a escribir se queda en el tintero.
Antes de meterse de lleno con la película conviene reparar en el lugar desde el que se cuenta la historia. Porque la nueva entrega de la franquicia de Capcom no arranca en un ring ni en un torneo, sino en las ruinas emocionales de Ryu y Ken, los dos luchadores que el público de los noventa aprendió a querer a fuerza de monedas y de Hadokenes bien colocados. La trama los recoge después de los eventos del segundo Torneo World Warrior y los pone a merced de un villano que promete ser de los más incómodos que haya tenido la saga: M. Bison, interpretado por David Dastmalchian.
Shadaloo, cultos reales y un Bison con mucho de secta
Para componer al líder de Shadaloo, Dastmalchian se mandó una tarea tan particular como jugosa: estudiar el comportamiento de líderes de cultos reales. La decisión le dio al personaje un voltaje distinto, más humano y a la vez más perturbador, y se nota en cada aparición que la producción fue mostrando en los adelantos. No es el Bison caricaturesco de otras adaptaciones, ni el villano de manual: es un tipo que convence, que arrastra, y que por eso mismo resulta más peligroso.
Ryu y Ken: la historia antes del Hadoken
Otro de los puntos que más ruido viene generando entre los seguidores es la inclusión de secuencias animadas que se meten con el pasado de los protagonistas, cuando todavía entrenaban junto a su maestro Gouken y a su hermano Akuma. El recurso, que en muchos casos funciona como un paréntesis decorativo, acá aparece como una pieza clave para entender de dónde salen estos dos pibes y por qué cargan con ese peso en los hombros. Quienes tuvieron acceso al material coinciden en que la animación tiene una fluidez notable y un estilo artístico que respeta la estética del juego sin quedarse pegado a ella.
“Es algo en lo que estamos pensando y desarrollando. También depende de cómo reaccione la gente a esta entrega y de si apoyan esta visión de la historia. Definitivamente tenemos muchas ideas y estamos escribiendo actualmente, pero no quisiera hacer promesas sobre lo que haremos exactamente.”Kitao Sakurai, director de la película
Sagat: el nombre que todos miran de reojo
- Sagat no aparece en los materiales promocionales ni en la lista de personajes confirmados.
- Los fans especulan con que podría reservarse para una eventual secuela.
- No hay confirmación oficial sobre su presencia o ausencia en el filme.
- Su eventual llegada sería una de las cartas fuertes de una segunda parte.
La gran pregunta que sobrevuela a todo el asunto, y que Sakurai no esquivó, es la de la continuidad. El director fue claro: ya está trabajando con ideas para una segunda parte, pero la decisión no depende solo de la calidad de la película, sino de la respuesta del público y, sobre todo, del comportamiento en la boletería. El elenco, consultado por el mismo tema, coincidió en que la pelota está del lado de la gente que vaya al cine. Dicho de otro modo: sin convocatoria, no hay secuela.
En lo personal, creo que lo más interesante de este proyecto no es el cruce de piñas ni la nostalgia arcade, sino la decisión de tomarse en serio a unos personajes que durante décadas fueron tomados a la ligera. Si la película funciona, no va a ser por los efectos especiales, sino porque por primera vez alguien se animó a tratar a Ryu y Ken como lo que son: dos personas rotas buscando un norte. Y eso, en un cine de adaptaciones cada vez más estandarizado, ya es bastante.
Mi recomendación, si te copó la saga alguna vez, es ir el jueves 16 de octubre a la función que más te cuadre en el complejo de tu preferencia. Las entradas, dependiendo de la sala y la plataforma, arrancan en valores que rondan los 3500 a 6500 pesos en las cadenas tradicionales, con la posibilidad de encontrarlas más accesibles en preventas o en complejos de barrio. Es una de esas funciones en las que conviene llegar temprano, apagar el celular y dejarse llevar por el ruido de los puñetazos. Después de la función, la decisión la tenemos nosotros.
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Santa Cruz Informa