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VIE, 16 OCT 2026
Turismo

Puré de calabaza con cebolla y puerro: una base simple para la olla de invierno

La receta aprovecha el dulzor de la calabaza y el aroma suave del puerro, con una cocción tapada que no demanda más de media hora y se termina con un batido rápido.

FV
Florencia VidalTurismo y ambiente · · lectura 2 min
Puré de calabaza con cebolla y puerro: una base simple para la olla de invierno

A más de dos mil seiscientos kilómetros al sur de Buenos Aires, en Río Gallegos, el otoño ya empieza a pedir platos de cuchara que reconforten sin pedir demasiado en la mesada. El puré de calabaza con cebolla y puerro que circuló en los últimos días responde justo a esa lógica: una preparación corta, con ingredientes que suelen estar en cualquier heladera, y un resultado que puede lucirse como entrada en la mesa o viajarse en un taper para una vianda.

El punto de partida es un rehogado de cebolla y puerro cortados en juliana, cocinadas a fuego suave con manteca y aceite durante unos veinte minutos, sin dorarlas. Recién después se suma la pulpa de calabaza en cubos, se rehoga tres minutos y se cubre con caldo de verduras o con agua, apenas lo necesario para tapar las verduras. Con la olla tapada, la cocción se extiende entre veinte y veinticinco minutos, hasta que la calabaza cede al pincharla.

El cierre, en pocos pasos

  • Procesar la preparación con batidora de mano o pasarla por un pasapurés hasta obtener una textura lisa.
  • Rectificar sal y pimienta recién al final, cuando el puré ya está triturado.
  • Decorar, si se desea, con cebollín picado o un hilo de aceite suave antes de servir.

El dato climático no es menor en esta receta: la calabaza es una de las verduras de estación que mejor resisten los meses fríos del sur argentino, y el puerro, junto con la cebolla, aporta una base aromática que compensa el dulzor natural del zapallo sin taparlo. La (autora de la nota) subraya que la misma técnica sirve como molde para otros purés, cambiando la calabaza por zanahoria, más puerro, o por zucchini, con la opción de sumar papa para espesar cuando se busca una consistencia más firme.

Para quienes se preguntan qué plato puede acompañar este puré en una mesa de estación, la sugerencia que dejó la es clara: como entrada de un menú que después siga con pescado a la plancha o al horno, o como guarnición tibia en un almuerzo de domingo. La vianda también es una alternativa práctica, ya que mantiene su textura si se guarda en la heladera y se recalienta con un chorrito de agua.

La recomendación de temporada es directa: entre junio y septiembre, cuando el frío en Río Gallegos y la Patagonia austral se hace sentir de verdad, vale la pena tener siempre una calabaza en la cocina. Es la ventana ideal para esta receta, porque el producto está en su mejor momento, el cuerpo pide platos templados y la preparación, además de rendidora, deja la cocina limpia en menos de cuarenta minutos.

FV
Florencia VidalTurismo y ambiente

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