Mirtha Legrand volvió a casa: la cena de los sábados ya tiene fecha en el calendario de todos
Después de casi tres semanas internada por un cuadro respiratorio, la conductora de 99 años recibió el alta este martes a las 17 en el Sanatorio Mater Dei y seguirá recuperándose en su domicilio. Juana Viale, que se puso al frente del ciclo mientras tanto, había contado el viernes que su abuela mejoraba día a día.
"Yo sé que volveré, y sé que volveré para quedarme". La cantó Sandro, sí, pero esta semana me suena a Mirtha Legrand, porque este martes a las 17, después de casi tres semanas internada en el Sanatorio Mater Dei, la conductora de 99 años recibió el alta y se volvió a su casa para terminar de reponerse de un cuadro respiratorio que había arrancado como una gripe de y terminó complicándose más de lo esperado. Le digo porque, claro, a esta altura todos sabemos que cuando Mirtha se internó en septiembre nadie se quedó tranquilo hasta que la vio de nuevo en la mesaza, pero ahora la familia confirmó que el alta llegó en una habitación común y que la rehabilitación kinesiológica seguirá, nada más que ahora con el diario tránsito de la casa y no con el run run permanente de los pasillos del sanatorio.
El lugar, para quien no haya pisado el Mater Dei, es un sanatorio enorme de Palermo, con esos pasillos anchos donde se cruzan médicos con ambo verde y familiares cargando termos con mate de un lado al otro. Ahí, en una habitación común, fue donde Legrand pasó estos días, y desde donde, según contó su nieta Juana Viale en la mesa del viernes 3 de octubre, miraba el programa y después le hacía llegar sus comentarios, como si el living de la tele fuera una extensión del sanatorio y ella siguiera opinando desde la cama, de memoria.
La rehabilitación
El parte del doctor Enrique Echagüe, director médico del sanatorio, fue el que marcó los tiempos. Primero dijo, el 25 de septiembre, que Mirtha aumentaba su actividad física; después, el 30, confirmó una mejoría de la neumopatía. Recién el lunes la institución salió a decir que la paciente progresaba en su rehabilitación, sin dar todavía fecha de salida, aunque dejaron abierta una actualización para el miércoles. Pero el alta se anticipó, y este martes Legrand ya estaba en su casa, con el bolso listo y la costumbre intacta de mirar el reloj para pensar en la próxima mesa.
“Bien, mejorando momento a momento, día a día.”Juana Viale, sobre la evolución de su abuela
Lo que me gusta, y se lo transmito al lector, es que acá no hubo ninguna novela: el tratamiento se hizo en dos etapas, primero con antibióticos por la bronquitis que se le descompensó, después con kinesiología para volver a meter el cuerpo en ritmo, y los partes se fueron dando uno por uno, con nombre y apellido, sin esconder nada. Esa transparencia, en una figura de 99 años, vale oro. Y vale también la decisión familiar de que Juana se haga cargo tanto de las cenas del sábado como de los almuerzos del domingo, una dupla que, a esta altura, ya se consagró como un clásico del domingo argentino, y que este finde tendrá un condimento extra: el de saber que la dueña de la mesaza ya está del otro lado, viendo el programa desde su sillón.
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Santa Cruz Informa