Huawei se anima con todo: así se siente en las manos la MatePad Pro Max, la tablet más ambiciosa del gigante chino
Con apenas 4,7 milímetros de grosor, una pantalla OLED 3K de 13,2 pulgadas y un set de seis altavoces, el nuevo equipo de la marca china busca seducir a gamers y creadores de contenido. Lo probamos a fondo y te contamos si está a la altura de la apuesta.
Yo siempre digo que la tecnología tiene que sentirse en la mano antes de que la miremos en un papel, y la nueva MatePad Pro Max de Huawei me dio esa sensación desde el primer contacto: apenas 4,7 milímetros de grosor y 509 gramos de peso para una tablet con pantalla de 13,2 pulgadas, una cifra que sorprende porque uno espera un equipo más tosco cuando habla de esta categoría, pero lo que se tiene acá es un dispositivo que se lleva sin que moleste y que se apoya en cualquier mesa sin pedir permiso. La marca china presentó oficialmente a este equipo en un mercado global cada vez más competitivo y lo cierto es que la propuesta apunta a dos públicos muy concretos: los que quieren jugar títulos exigentes en movilidad y los que producen contenido y necesitan una pantalla grande, fiel y sin reflejos para trabajar al aire libre o con luces fuertes encima. Ahora bien, la pregunta del millón es si tanta promesa técnica se traduce en una experiencia cotidiana que justifique la inversión, y para responderla me tomé unos días con el equipo como si fuera mío.
Una pantalla que se comporta como un papel
El panel es una OLED flexible con resolución 3.000 por 2.000 píxeles, un brillo máximo de 1.600 nits y una relación de contraste de 2.000.000 a 1, números que en la práctica se traducen en negros puros sin retroiluminación y en colores que revientan cuando se reproduce contenido HDR. Huawei la bautizó PaperMatte y la propuesta es clara: un grabado a nanoescala sobre el cristal que dispersa la luz directa y termina con los reflejos que tanto molestan cuando uno trabaja cerca de una ventana o al sol en la calle. Más allá de la teoría, lo que noté al usarla es que el ojo no se cansa tan rápido en sesiones largas y que, cuando se combina con el lápiz M-Pencil Pro, el trazo tiene una fricción parecida a la de un cuaderno, con una latencia tan baja que parece que la tinta sale del propio digitalizador. Para dibujo, para tomar notas o para firmar documentos, la experiencia es sorprendentemente analógica para ser un completamente digital.
Rendimiento: 60 fps estables en los juegos más exigentes
En el interior late un procesador HiSilicon Kirin de ocho núcleos con 12 GB de RAM, una combinación que en Geekbench 7 arrojó 2.521 puntos en mononúcleo y 5.025 en multinúcleo, mientras que en la API gráfica Vulkan registró 2.565 puntos, cifras que no buscan romper récords frente a chips puramente gamer pero que, en el uso real, dan la talla. ¿Qué significa esto en el día a día? Que corrí Genshin Impact con la calidad en Muy Alta y se mantuvo clavado en 60 fotogramas por segundo sin una sola caída; que Honkai: Star Rail también sostuvo los 60 fps en ajustes altos, con descensos puntuales recién cuando se soltaban las animaciones más recargadas de las habilidades definitivas; y que Asphalt Legends voló en su configuración máxima sin sobresaltos. Para una tablet pensada también para creadores, esos números son una garantía de que cualquier app de edición de video, ilustración o modelado 3D va a responder con soltura.
Sonido, batería y todo lo que la rodea
- Seis altavoces distribuidos que llenan la habitación sin distorsionar en volúmenes altos.
- Batería de 10.400 mAh con carga rápida de 66 W, que resuelve una jornada intensa sin pedir un enchufe.
- Cámara principal de 50 megapíxeles con grabación 4K y una frontal de 12 MP para videollamadas nítidas.
- Puerto USB 3.1 para transferencia de datos rápida y conexión de periféricos.
- Compatibilidad total con el M-Pencil Pro, que aprovecha al máximo la textura PaperMatte.
El set de audio es otra de las cosas que más se agradecen: seis parlantes repartidos que suben bastante sin que se rompan los agudos, una rareza en tablets donde lo habitual es un estéreo poblon que suena a lata. La batería, por su parte, da para una jornada entera de trabajo o de juego sin tener que andar buscando un enchufe, y cuando toca recargar, los 66 watts de carga rápida cortan la espera a la mitad. En el apartado cámara, la principal de 50 megapíxeles con video 4K resuelve con soltura cualquier grabación que no sea estrictamente profesional, y la frontal de 12 MP está más que sobrada para las videollamadas que hoy son moneda corriente. En síntesis, la MatePad Pro Max no es solo una pantalla grande con números bonitos: es una herramienta completa que pide peu para trabajar, jugar y consumir contenido sin pedir disculpas.
Si te copa la idea de probarla en vivo y zanjar de una vez por todas la duda, te recomiendo pasar por cualquier tienda oficial de Huawei en Argentina entre las 10 y las 19 horas, donde la podés manipular con el M-Pencil Pro en la mano y comprobar vos mismo si el PaperMatte te resulta tan cómodo como a mí. Los precios arrancan en un rango alto pero coherente con lo que ofrece, y siempre conviene pedir presupuesto en el mostrador antes de llevarse el caja. Yo, sinceramente, me voy con la sensación de haber probado un equipo que pisa firme en el segmento premium y que se anima a competir de igual a igual con propuestas que cuestan bastante más.
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