Saltar al contenido
Santa Cruz InformaSanta Cruz Informa ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 0,00%Dólar MEP $1.542,50 0,00%Riesgo país 648 pb +4,18%
DOM, 18 OCT 2026
Turismo

En el paraje La Vega, la familia Garrafa reabre una vieja tradición y la convierte en cabalgata consciente

A pocos kilómetros de Caviahue, en el Alto Neuquén, una iniciativa habilitada por Turismo provincial propone recorrer Volcanes y senderos a caballo, pero con una condición previa ineludible: conocer al animal antes de montarlo.

FV
Florencia VidalTurismo y ambiente · · lectura 4 min
En el paraje La Vega, la familia Garrafa reabre una vieja tradición y la convierte en cabalgata consciente

Desde Río Gallegos, hay que recorrer unos mil setecientos kilómetros hacia el norte para llegar hasta Caviahue, una localidad neuquina cuya postal más conocida es el macizo del volcán Copahue, con su silueta recortada contra un cielo que, según la época del año, puede pasar del sol intenso a la llovizna persistente en cuestión de horas. A la entrada del pueblo, en el paraje conocido como La Vega, una familia recuperó una práctica que atravesó varias generaciones y decidió darle forma de propuesta turística, aunque aclarando desde el arranque que el caballo no es un medio de transporte sino el protagonista.

El emprendimiento lleva el nombre del paraje y pertenece a la familia Garrafa desde hace décadas. El abuelo realizaba allí cabalgatas cuando sus hijos eran chicos; con el tiempo dejó la actividad. Años después, la vuelta al lugar fue impulsada por él mismo, cuando sus nietos ya habían desarrollado un vínculo propio con los caballos y con esa forma de vida.

Antes de que llegue el primer visitante, la rutina ya empezó: revisión de los animales, alimentación y cepillado. Esa rutina no es decorado: es la base del servicio, coinciden quienes lo llevan adelante. Durante los primeros seis o siete años no hubo intención turística. La familia volvió a La Vega para que los chicos pudieran disfrutar del espacio y de los animales. Hace poco más de un año, en cambio, la idea de abrir la experiencia a visitantes tomó forma concreta.

Bienestar animal como punto de partida

El Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la Provincia del Neuquén habilitó al emprendimiento como prestador oficial, una formalización que, según la familia, dio seguridad para avanzar y ofrecer una experiencia de calidad tanto para los turistas como para los propios animales. En el terreno, la diferencia se percibe en la primera media hora.

Lejos de la cabalgata clásica, donde el jinete sube al caballo y empieza a trotar, aquí la actividad arranca en el corral. Los visitantes se acercan al animal, lo alimentan, lo cepillan y reciben nociones básicas sobre su comportamiento. La intención, según explicó María René Garrafa, quien lleva adelante el proyecto junto a su pareja Marcos y sus tres hijos, es modificar la mirada.

“No queremos que el caballo sea visto solamente como un medio para recorrer un sendero. Queremos enseñar a conocerlo, respetarlo y entenderlo.”María René Garrafa

Lo que muestra el organismo y lo que se ve en el campo

Los manuales de buenas prácticas en turismo ecuestre suelen subrayar la importancia del vínculo previo entre el visitante y el animal, el control veterinario periódico y la adecuación de las cargas según el relieve. En La Vega, parte de eso se nota en gestos simples: los caballos están atados con nudos que se liberan rápido, hay agua fresca disponible y los recorridos se ajustan cuando el piso queda resbaladizo por la lluvia, algo habitual en la zona del Alto Neuquén, donde el clima puede cambiar varias veces en una misma mañana.

El recorrido y la merienda que lo cierra

  • Acercamiento previo al caballo: alimentación, cepillado y charla sobre su comportamiento.
  • Cabalgata por senderos con vistas al volcán Copahue, montañas, cascadas y bosques del Alto Neuquén.
  • Adaptación del ritmo y la extensión según el estado del tiempo y del grupo.
  • Cierre con merienda casera en el punto de regreso, para extender la experiencia más allá del sendero.

Los planes a corto plazo incluyen ampliar el espacio, mejorar los accesos y construir una caballeriza nueva. La intención de fondo, en cambio, es más ambiciosa: sostener esta actividad como modo de vida y, sobre todo, transmitirla a la próxima generación, que en esta familia ya tiene nombre y apellido: los tres hijos de María René y Marcos, que crecen entre caballos, volcanes y una forma de trabajo que combina el turismo con el respeto por el animal.

Recomendación de temporada: la mejor ventana para visitar Caviahue y sumarse a esta propuesta va de fines de noviembre a marzo, cuando los senderos están más secos, los días son más largos y el volcán Copahue suele asomarse con mayor claridad, aunque siempre hay que ir preparado para un cambio brusco de clima, con abrigo impermeable, calzado firme y, sobre todo, la disposición de dedicar un tiempo a conocer al caballo antes de pedirle que nos lleve a caminar.

FV
Florencia VidalTurismo y ambiente

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo