Doble presencia albiceleste en Nueva York: Cerúndolo y Etcheverry rompen una sequía de nueve años en el US Open
El porteño y el platense se metieron en octavos de final del Grand Slam estadounidense y revive un logro que no se veía desde 2017, cuando Del Potro y Schwartzman habían logrado lo mismo.
A veces Nueva York regala brisa fresca y otras un calor que pega en la nuca. Esta vez, para el tenis argentino, el viento trajo algo mejor: dos banderas en los octavos de final del US Open. Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry sellaron el pase y cortaron una sequía de nueve años sin presencia albiceleste en esa instancia.
Una remontada para el álbum de recuerdos
Cerúndolo, el porteño que camina la cancha con cara de vecino recién levantado, entregó la remontada del torneo. Ante el local Taylor Fritz, cuarto preclasificado, perdió los dos primeros sets y, cuando todos empezaban a cerrar el paraguas, se acordó de que todavía tenía margen. Ganó los tres siguientes con parciales de 6-3, 6-4 y 6-4 y firmó su primera vez en octavos del Major neoyorquino. A sus 25 años, parece un chico que todavía no se terminó de acomodar en el circuito y de repente le mete un susto al número cuatro del mundo en casa.
Etcheverry, el platense que no negocia
Un día antes, el Ruso de La Plata, como le dicen algunos, había despejado el camino. Le ganó al compatriota Mariano Navone por 6-4, 6-4 y 6-3, sin ceder un set. Cero drama, cero misterio. Cuando Etcheverry se pone serio, la cosa se cierra rápido. Esperó por compañía y la terminó encontrando del lado de Cerúndolo.
- Última vez con dos argentinos en octavos del US Open: 2017, con Del Potro y Schwartzman.
- Cerúndolo (25 del ranking) se metió por primera vez en octavos del Major neoyorquino tras remontar dos sets ante Fritz.
- Etcheverry (32 del ranking) llega sin haber cedido sets en todo el torneo.
- Próximo cruce de Etcheverry: el domingo ante el local Alex Michelsen (46).
- Cerúndolo espera rival del cruce entre Flavio Cobolli y Alexander Blockx y juega el lunes.
El dato histórico lo dice todo: desde 2017, cuando Del Potro barrió al español Bautista Agut y Schwartzman se sacó de encima a Cilic, ningún dobles argentino había vuelto a coincidir en esta instancia del US Open. Nueve años es mucho tiempo, más incluso que el que lleva un alumno esperando el bondi en hora pico.
La ilusión está intacta y los cruces, al menos en el papel, no asustan. Etcheverry abre el domingo y Cerúndolo cierra la delegación el lunes. Veremos si alguno de los dos aguanta el rigor del calor neoyorquino y se mete entre los ocho mejores. Algo me dice que, pase lo que pase, este US Open ya les quedó tatuado en la muñeca.
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Santa Cruz Informa