Caminar, hacer fuerza y animarse a salir: la receta del médico López Rosetti para llegar mejor a los años que vienen
El clínico y cardiólogo Daniel López Rosetti propuso una rutina gradual con caminatas, ejercicios de fuerza y controles periódicos para preservar el cerebro y el corazón. También insistió con la alimentación, el descanso, la vida social y la consulta médica ante ciertas señales.
Son las nueve de la mañana y en la plaza del barrio ya hay un grupo de gente que camina en círculo, charlando, con el paso justo como para no quedarse sin aire. Ahí, en esa ronda de vecinos, aparece la idea sobre la que el médico clínico y cardiólogo Daniel López Rosetti viene insistiendo: moverse todos los días, un poco, con amigos o con conocidos, puede ser la diferencia entre sostenerse independiente o empezar a depender de otros mucho antes de lo esperado. Marta tiene 57 años, viene tres veces por semana y me cuenta, mientras acomoda el buzo, que empezó por consejo de su médica de cabecera. Hoy, dice, no lo cambia por nada.
Caminar, pero con un ritmo que se pueda sostener
López Rosetti propuso como punto de partida una meta clara: 150 minutos de caminata rápida por semana, repartidos en cinco jornadas de media hora cada una. La referencia para el ritmo, explicó, es tan concreta como cotidiana: tiene que permitir conversar sin quedarse sin aire. También desaconsejó juntar todo el esfuerzo del domingo o del sábado en una sola salida. La lógica, señala, es que el cuerpo se acostumbra de a poco y eso ayuda a que la rutina se sostenga en el tiempo.
La fuerza, dos o tres veces por semana
- Ejercicios de fuerza dos o tres veces por semana, complementando las caminatas.
- Opciones para hacer en casa: levantarse de una silla y volver a sentarse, flexiones contra una pared, uso de bandas elásticas y cargas livianas.
- En personas mayores, este trabajo se vincula con el tono muscular, el equilibrio y la autonomía para las tareas cotidianas.
- La progresión debe ser gradual y acorde con las posibilidades de cada uno.
Señales para detenerse y consultar
El especialista marcó una frontera que a veces se ignora: si durante la actividad aparecen mareos, dolor de pecho, palpitaciones o una falta de aire inusual, hay que parar y consultar al médico. También advirtió que la dificultad para respirar en las tareas habituales, como subir escaleras o cargar una bolsa, merece una evaluación. La idea, insistió, no es alarmarse, sino atenderse a tiempo.
Cuidar las arterias es cuidar el cerebro y el corazón
Para López Rosetti, el movimiento es apenas una parte de un cuidado más amplio. Recomendó controlar la presión arterial, la diabetes, el colesterol y otros lípidos, atender la obesidad y dejar el cigarrillo. Explicó que tanto el cerebro como el corazón dependen del oxígeno y los nutrientes que llegan por la sangre, por lo que proteger las arterias resulta central para ambos órganos. A eso le sumó dormir bien, seguir una alimentación de tipo mediterráneo con verduras, frutas y legumbres, moderar el alcohol y consultar ante cuadros depresivos. También apuntó a prestar atención a la pérdida de audición, porque cuando cuesta escuchar se pierde comunicación y, con ella, contacto con los demás. Marta, mientras tanto, termina su vueltas y se acomoda el gorro. Acá, en esta plaza, la receta se completa sola: una caminata, una charla y la promesa de volver mañana.
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Santa Cruz Informa