Saltar al contenido
Santa Cruz InformaSanta Cruz Informa ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.542,50 +0,18%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Turismo

A 2.700 kilómetros de Río Gallegos, la laguna Setúbal se navega en kayak entre flamencos y carpinchos

Desde Arroyo Leyes, la empresa familiar Setúbal Kayak's ofrece tres formatos de salida sobre el gran espejo de agua que bordea Santa Fe: paseos cortos frente al puente colgante, travesías de día completo por el Delta Superior con almuerzo isleño, y prácticas en un lago artificial pensado para principiantes y niños.

FV
Florencia VidalTurismo y ambiente · · lectura 3 min
A 2.700 kilómetros de Río Gallegos, la laguna Setúbal se navega en kayak entre flamencos y carpinchos

A unos 2.700 kilómetros hacia el norte de Río Gallegos, la laguna Setúbal despliega sus 32 kilómetros cuadrados de superficie como un inmortino rojizo que se extiende desde los arroyos Aguiar y Leyes hasta el Canal de Acceso del puerto de Santa Fe. El color que la distingue llega desde mucho más arriba: los riachuelos que bajan del norte de Brasil y el aporte del río Bermejo le dejan ese tono característico, mientras que los arroyos Saladillo Dulce y Saladillo Amargo le aportan sales propios que la vuelven un cuerpo de agua singular dentro del Sistema Paraná. En la orilla santafesina, desde Arroyo Leyes, una empresa familiar traduce ese paisaje en tres formas distintas de remar.

Carlos David Busaniche conduce Setúbal Kayak's junto a su familia, y la propuesta se ordena en tres formatos que van de lo más breve a lo más exigente. Las salidas cortas se quedan cerca de la costa urbana y regalan la postal del puente colgante con la ciudad de Santa Fe como telón de fondo; las travesías largas, en cambio, arrancan temprano y terminan con el sol cayendo sobre el Delta Superior, donde la laguna se fragmenta en cientos de cauces menores, zanjones con corriente fuerte y pasadizos entre islas que alternan playas de piedra y de arena. En el medio de la jornada, el equipo de Busaniche prepara una bondiola isleña desmechada como almuerzo, y el tercer formato —un lago artificial formado por el refulado de tierra en barrios cercanos— ofrece aguas tan calmas que se volvió el espacio elegido por chicos y por personas que se acercan por primera vez a un kayak.

Qué se ve en el agua y qué se ve en tierra

Antes de cada salida, los guías de la empresa se detienen en el briefing de seguridad y describen el recorrido con un detalle que contrasta con lo apacible de la superficie: en tierra, advierten sobre víboras y fauna silvestre en los senderos; en el agua, señalan las corrientes más intensas que aparecen al ingresar a los ríos internos y los camalotes que a veces bloquean los arroyos menores y obligan a rodear o a caminar por barrancas barrosas. El clima, por lo demás, suele ser amable con los palistas en esta franja del litoral, con brisas que templan el calor húmedo de la región.

Porque la fauna es, en sí misma, uno de los motivos centrales del recorrido: flamencos rosados, garzas, espátulas, chajás, patos y gallinetas aparecen de manera habitual en la costa y sobre los bancos de arena; el carpincho, que prácticamente había disappeared de la zona durante la bajante extraordinary de la pandemia, vuelve a verse en grupos estables, y en los campos de las islas todavía pastan caballos y vacas de puesteros locales. Cuando la temporada lo permite, las alfombras de irupé en flor suman un detalle visual que distingue a la Setúbal de cualquier otro espejo de agua del Paraná.

  • Salidas cortas frente al puente colgante, con vista a la ciudad de Santa Fe.
  • Travesías largas por el Delta Superior, con almuerzo de bondiola isleña.
  • Práctica en lago artificial de aguas calmas, ideal para chicos y principiantes.
  • Alquiler del predio con acceso directo a los esteros.
  • Briefing de seguridad antes de cada salida y guía durante toda la recorrida.

Cuándo conviene ir y cómo planificar la salida

La recomendación para la travesía larga es ir en grupos con buena condición física, porque el Delta Superior exige varias horas de remo y tramos donde la corriente obliga a tomar decisiones rápidas. Para los paseos cortos y para la práctica en el lago artificial, en cambio, no hace falta experiencia previa: alcanza con escuchar el briefing y dejarse llevar por los guías. La recomendación de temporada pasa por el final del invierno y la primavera, cuando bajan las probabilidades de sudestada, el agua se muestra más clara y los irupés entran en flor; en pleno verano, el calor puede sumar una cuota extra de exigencia que conviene tener en cuenta antes de elegir la salida larga.

FV
Florencia VidalTurismo y ambiente

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo