Valencia destrabó el partido con tres triples de película y se trajo la primera sonrisa de la ACB
El conjunto che superó a Zaragoza por 97-82 con un último cuarto arrollador, contó con la mano caliente de Josep Puerto desde el perímetro y cerró una semana de tres victorias al hilo. Los argentinos Corbalán y Brussino aportaron desde roles distintos.
La noche en Zaragoza arrancó con un viento que soplaba en contra para el visitante, como cuando te levantás con el pie izquierdo y el café sale tibio. Valencia entró a la cancha algo dormido, se encontró 15-7 abajo y tuvo que remar contra la corriente durante buena parte del primer tiempo. Nada nuevo bajo el sol cuando un equipo todavía está buscando su identidad.
TJ Shorts, con esa velocidad que parece de otro planeta, se cargó al equipo al hombro en la primera mitad y firmó 21 puntos que terminaron siendo los más altos del encuentro. El base se entiende con el balón como yo me entiendo con una buena radio prendida temprano: con naturalidad. A su alrededor, el elenco que dirige Xavi Albert fue masticando la diferencia y se fue al descanso abajo por 36-33, una distancia que no era para entrar en pánico.
Los triples que cambiaron la historia
El tercer cuarto tuvo de todo: Nikola Mirotic aportando 10 puntos para mantener a flote a Valencia y Brussino haciendo el aguante del lado local. Zaragoza entró al último segmento arriba por 67-66, todavía con la chance de quedarse con el juego en su casa. Pero entonces apareció el factor que nadie esperaba.
Josep Puerto agarró la pelota y la mandó a guardar tres veces seguidas desde el perímetro. Tres bombazos que sonaron como un despertador para los valencianos y como una alarma para los aragoneses. En cuestión de minutos, el partido se dio vuelta y Valencia pasó de correr de atrás a manejar el trámite como quiso.
Con menos de cuatro minutos por jugar, Valencia ya ganaba 83-73 y tenía el encuentro en el bolsillo. Los libres de Saint-Supéry y Taylor terminaron de cerrar una semana perfecta: tres victorias al hilo entre la ACB y la Euroliga, un ritmo que invita a soñar pero todavía sin certezas.
Del lado argentino, los dos tuvieron su momento. Gonzalo Corbalán, el de Valencia, aportó 5 puntos en la rotación, mientras que Brussino terminó con 9 tantos y 6 rebotes en el conjunto local. Cifras que no encabezan los titulares, sí marcan presencia: el santafesino se hizo cargo de un rol interno y de intensidad que el equipo necesitaba, mientras que el chaqueño mostró su habitual lectura de juego en el costado de Zaragoza.
El primer éxito en la Liga ACB llegó en el momento justo para un Valencia que necesitaba aire después de un arranque con más dudas que certezas. Ahora le quedan unos días de respiro antes de volver a la carga por la Euroliga. El jueves lo espera Hapoel Tel Aviv en el Roig Arena, un compromiso que promete ser otra pulseada de peso para un equipo que, por ahora, muestra señales de encaminarse. Veremos si la sonrisa le dura hasta el fin de semana.
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Santa Cruz Informa