Subte sin costo para jubilados porteños: cómo impacta en el bolsillo y cuándo empieza a regir
La Legislatura aprobó una ley que elimina la credencial especial y habilita el acceso gratuito mediante el DNI. La reglamentación, clave para la puesta en marcha, tiene un plazo máximo de 60 días.
Vamos a los números: una nueva ley sancionada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires establece el uso gratuito del subte para jubilados y pensionados que perciban hasta dos coma cinco haberes mínimos previsionales y acrediten domicilio en territorio porteño. El cambio más relevante es operativo, ya que el beneficio se activa apoyando el documento nacional de identidad en el moliente habilitado, sin necesidad de gestionar una tarjeta ni un pase especial como ocurría hasta ahora.
El esquema representa una modificación concreta en la forma de acceder a la red de subterráneos, dado que elimina la credencial que los beneficiarios debían tramitar previamente y reduce el trámite a un alta administrativa en las sedes comunales, donde se solicita DNI, comprobante de domicilio en la Ciudad y constancia que acredite el nivel de ingresos previsionales. Una vez registrado en el sistema, el jubilado puede ingresar a cualquier estación con solo apoyar su documento en el lector.
Cobertura, alcance y comparación con otros gremios
- Jubilados y pensionados con hasta 2,5 haberes mínimos y domicilio en la Ciudad de Buenos Aires.
- Retirados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que vivan en la Ciudad y cumplan el mismo tope de ingresos.
- Acceso válido todos los días, durante todo el horario de servicio, sin franjas restringidas.
- Vigencia de cinco años con posibilidad de renovación, sujeto a que el beneficiario mantenga las condiciones de residencia e ingresos.
- Tramitación en sedes comunales con DNI, comprobante de domicilio y constancia de ingresos previsionales.
En términos de bolsillo, el impacto se mide por la cantidad de viajes mensuales que un jubilado realiza en subte y por el costo de cada uno. La tarifa actual ronda los 1.300 pesos por viaje, por lo que un usuario que registre veinte viajes mensuales evita un desembolso cercano a los 26.000 pesos, y quien registre treinta viajes se ahorra alrededor de 39.000 pesos al mes en bruto, sin considerar el gasto adicional en colectivo que muchos jubilados sumaban para completar trayectos. El ahorro neto depende, en definitiva, de la frecuencia de uso de la red y de la combinación con otros modos de transporte.
La gratuidad tampoco tiene límite de horario, a diferencia de esquemas anteriores con franjas restringidas. Esto permite utilizar el subte en horarios tempranos, turnos médicos fuera de hora o traslados nocturnos, lo que amplía el margen de movilidad real de los beneficiarios.
La ley ya está sancionada, pero la puesta en marcha depende de la reglamentación, que debe completarse en un plazo máximo de 60 días. Ese proceso definirá los puntos de validación, la operatoria técnica en cada estación y la fecha exacta desde la que el beneficio estará disponible para usar. La fecha clave para mirar es, entonces, la de publicación del decreto reglamentario en el Boletín Oficial de la Ciudad, que marcará el inicio formal del acceso gratuito mediante DNI.
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Santa Cruz Informa