Seis años esperando a Deathstroke: la crónica de una promesa que DC nunca cumplió
Joe Manganiello habló sin filtros sobre el limbo creativo en el que quedó tras aquella escena poscréditos en Liga de la Justicia. Repasamos la cadena de anuncios fallidos, la cancelación de la película de Batman y el silencio de un estudio que prometió y nunca terminó de entregar.
Hay una frase del Indio Solari que me quedó dando vueltas mientras leía esta historia: "a veces la promesa es más linda que el cumplimiento". Lo digo porque la experiencia que vivió Joe Manganiello con Deathstroke en el universo DC es, literalmente, la radiografía de una promesa que se estiró seis años y nunca llegó a buen puerto. El actor la contó con detalle en su paso por el podcast de Rich Roll y, lejos de hacer catarsis amarillenta, terminó dibujando un mapa de la frustración creativa como pocas veces se vio en Hollywood.
La escena que lo cambió todo
Para entender la dimensión de la espera hay que situarse primero en aquel noviembre de 2017, cuando "Liga de la Justicia" llegó a los cines en su versión de Warner Bros. con el ojo clínico de Joss Whedon encima. En la escena poscréditos aparecía Slade Wilson, más conocido como Deathstroke, con la mirada puesta en un futuro cinematográfico que prometía ser oscuro y violento. Aquellos dos minutos de pantalla fueron, en la cabeza de Manganiello y de los fans, la promesa de una película propia del personaje. La primera de varias que terminarían en la nada.
El plan original lo tenía claro el propio actor cuando lo contaba esta semana: él iba a ser el villano central de una nueva entrega de "Batman" que iba a dirigir y protagonizar Ben Affleck. AquelBatman que se promocionó en ferias y paneles, con Affleck como una especie de Batman crepuscular, nunca pasó de la fase de guion. Cuando Warner decidió reorientar toda su estrategia hacia el universo DC bajo el mando de James Gunn y Peter Safran, lo que se vino abajo no fue solo un proyecto: fue una manera entera de entender la franquicia.
“Batman se canceló y yo nunca... Bueno, pude volver a interpretar al personaje durante unos dos minutos en el rodaje adicional.”Joe Manganiello
Esa ventana de dos minutos adicionales a la que hace referencia Manganiello fue, en la práctica, su única toma de contacto seria con el personaje después de 2017. Lo demás fueron llamadas, mails y rumores que circulaban de oficina en oficina dentro del estudio y que terminaban en otra cancelación, en otro cambio de director o en un nuevo borrador que no avanzaba.
Cadena de promesas, cadena de fracasos
- Ser el villano principal de Aquaman 2.
- Participar de Escuadrón Suicida 2 con un director que terminó cambiando.
- Ser parte de Escuadrón Suicida 2 con otro director.
- Enfrentarse a Will Smith en una producción distinta.
- Rodar una película independiente centrada en el personaje.
Lo más llamativo del relato no es que cada una de esas ideas haya fracasado, sino la cantidad. Manganiello describe seis años en los que las llamadas a su agente no pararon: "Durante los seis años siguientes no pararon de lloverme proyectos y llamadas a mi agente, una tras otra". Cada llamado encendía la ilusión de un regreso al papel. Cada paso de los meses la apagaba de nuevo, sin mediar explicación concreta. Es la definición misma del limbo creativo: no es lo mismo quedarse sin proyecto que estar prometido en uno que no termina de nacer.
“¿Tengo suerte o mala suerte? Tengo suerte de haber conseguido ese papel, pero en aquel momento me sentí con mala suerte porque me dieron ese proyecto que luego se canceló y se esfumó.”Joe Manganiello
Esa ambivalencia que el propio Manganiello describe es, me parece, lo más interesante de la entrevista. No hay un ataque al estudio, no hay denuncia: hay un hombre que sabe que interpretar a Deathstroke en su mejor versión cinematográfica fue un regalo, pero que al mismo tiempo carga con la bronca de no haber podido devolverle al personaje ni una pelea entera en una pantalla grande. El ciclo del universo extendido de DC se cerró en 2023 con "Aquaman y el reino perdido", y Deathstroke no apareció allí de manera significativa. El personaje quedó como una amenaza nombrada y nunca como un antagonista construido.
El futuro después de la promesa
Mientras el lado DC de su carrera quedaba congelado, Manganiello siguió moviéndose. Su próximo mojón en la pantalla grande y chica es la segunda temporada de "One Piece", la adaptación live action de Netflix donde interpretará a Sir Crocodile. Es un personaje con la misma energía de villano físico que exige Deathstroke, pero esta vez, al menos, con un guion cerrado y una fecha de estreno. Después de seis años de llamadas sin destino, eso ya es mucho.
Una pregunta que queda flotando
¿Habría valido la pena una película centrada en Deathstroke? Personalmente creo que sí, y creo que muchos fans de DC están de acuerdo. Deathstroke es uno de los pocos villanos del universo que combina presencia física, inteligencia táctica y una estética reconocible a primera vista. Con el director correcto podía haber sido el tipo de antihéroe oscuro que dejó huella. Pero la pregunta más incómoda es la otra: ¿qué dice del manejo creativo de Warner en esa etapa que un actor de su nivel pasara seis años esperando una llamada que nunca llegaba? Yo soy bastante conciliador y entiendo que los proyectos se caen, los presupuestos se cortan y los tonos cambian. Lo que cuesta entender es que se sostenga durante tanto tiempo una promesa que no tenía ningún viso de realidad. Por lo pronto, a Manganiello le quedó el sabor agridulce de un papel que lo consagró y la enseñanza de que, en la industria del blockbuster, a veces el casting alcanza pero el cuadro nunca llega a exhibirse.
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