Sabalenka y Rybakina, la final que Flushing Meadows esperaba: potencia contra pared
La bielorrusa va por su tercer US Open al hilo y la kazaja llega como nueva número 1 del mundo tras dejar en el camino a Pegula y Gauff. Choque de estilos en el Arthur Ashe.
Arrancó el día con un viento que daba ganas de quedarse en la cama, y Nueva York nos termina regalando la final que todos queríamos ver. Aryna Sabalenka y Elena Rybakina, las dos mejores del momento, se cruzarán el sábado en el Arthur Ashe para definir al campeón del US Open. Y no es una exageración: es el duelo que el tenis femenino venía pidiendo a gritos.
Sabalenka, la bestia bielorrusa, hizo los deberes sin despeinarse frente a Jessica Pegula. Primer set ajustado que se destrabó en el duodécimo game con un quiebre a tiempo, 7-5. Después, un segundo parcial a paso firme: 6-2 en poco más de ochenta minutos. Nada raro en ella, que ya sabe lo que es levantar el trofeo en Flushing Meadows y quiere hacerlo por tercera vez consecutiva. Algo así como ese vecino que siempre te gana la picada del domingo: insistente, molesta, pero eficaz.
Rybakina, la nueva reina que viene de remontar
Del otro lado, Rybakina la kazaja se sacó de encima a Coco Gauff con más trabajo. Perdió el primer set 4-6, con el público estadounidense empujando a su favorita, y tuvo que ajustar la mira desde el fondo. Lo hizo como las que saben: primero servicio a full, puntos largos sostenidos y dos parciales iguales de 6-4 para darlo vuelta. Un partido de tres sets que le terminó dando algo más grande: el número 1 del ranking WTA.
- Sabalenka lleva tres finales consecutivas en el US Open y va por su tercer título seguido en Flushing Meadows.
- Rybakina le arrebató la cima del ranking a Sabalenka después de 99 semanas de dominio bielorruso.
- La kazaja dejó en el camino a Gauff en un partido de tres sets con parciales de 4-6, 6-4 y 6-4.
- La bielorrusa despachó a Pegula en sets corridos: 7-5 y 6-2.
- El historial entre ambas y el cemento rápido de Nueva York prometen una final punto a punto.
Lo que se viene es un cruce de estilos que cualquier amante del tenis aplaude. Sabalenka es potencia pura: la pegadora que te tira la pelota a la línea como si te quisiera cobrar un favor. Rybakina, en cambio, es la pared: devuelve hasta lo indecible, saca profundo y te obliga a ganar cada punto tres veces. Es David contra Goliat, pero con las dos sabiendo boxear.
Hay un dato que no es menor: Sabalenka dejó de ser la número 1 después de 99 semanas en la cima. Aterrizó en la final como número 3 del mundo. Rybakina, en cambio, llega como nueva dueña del ranking. Para mí, el partido se define en el servicio: si la kazaja sostiene su primer saque con el porcentaje que mostró ante Gauff, Sabalenka va a tener que remar desde atrás todo el día. Y remar contra la muralla kazaja no es tarea sencilla.
Me juego una conjetura: será una final larga, con tiebreaks y dientes apretados. Pero bueno, el tenis tiene esas cosas, uno cree saber y después la pelota termina haciendo lo que quiere. Veremos quién se queda con la corona de Flushing Meadows.
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Santa Cruz Informa