Mirtha Legrand, del alta al teléfono que cortó el aliento: "Esta vez la pasé mal"
Después de 18 días internada por una neumonía bacteriana, la conductora de 99 años llamó ella misma a Carlos Rottemberg para contarle cómo la vivió. El productor confirmó que el contrato de su ciclo vence en las próximas semanas y dejó la puerta abierta, pero sin plazos.
Yo estuve toda la semana pasada con el teléfono al lado, como creo que nos pasó a varios, esperando alguna señal de Mirtha. Y la señal llegó, pero no por un parte médico ni por un comunicado de la producción: llegó por un llamado directo de ella, con esa voz que muchos reconocemos y que esta vez sonó distinta, más cansada, después de 18 días peleándola contra una neumonía bacteriana en el Sanatorio Mater Dei. Lo contó quien la conoce como pocos, el productor teatral Carlos Rottemberg, que presentó su libro en la Feria del Libro de Rosario y, entre firma y firma, se sentó a charlar con la prensa sobre el estado de la diva de los almuerzos.
La internación arrancó a mediados de septiembre, cuando Legrand ingresó al Mater Dei con un cuadro respiratorio que fue complicándose hasta confirmarse una neumonía bacteriana. Eran casi tres semanas en una habitación, con el mundo mirando desde afuera y su nieta Juana Viale al frente del ciclo para mantener la mesa servida. Recién el 6 de octubre la familia confirmó el alta, y desde entonces la conductora sigue la recuperación en su casa, con controles médicos y, por lo que se sabe, con muchas ganas de volver a moverse.
"Esta vez la pasé mal"
“Esta vez la pasé mal.”Mirtha Legrand, por teléfono a Carlos Rottemberg tras recibir el alta en el Sanatorio Mater Dei
Rottemberg fue derecho al grano al recordar la conversación que tuvo con ella apenas salió de la clínica. Legrand lo llamó, sin intermediarios, y le soltó la frase que a él le quedó rebotando en la cabeza. "Esta vez la pasé mal", le dijo, en un mensaje breve y crudo que, por la trayectoria de Mirtha, suena casi a confesión íntima. El productor aclaró, igual, que hoy la conductora "está muy bien" y de a poco va recuperando su ritmo, aunque la recuperación la lleve tranquila, sin apurar los tiempos.
"Argentina, un país para Mirtha"
El productor contó que, en lugar de llamarla con un "hola, ¿cómo estás?", eligió tirar su frase de cabecera, esa que lleva años repitiendo cada vez que se refiere a ella y al país. La idea, resumida en pocas palabras, es que los argentinos le están armando a Mirtha una Argentina particular, y la pregunta es qué país le vamos a dejar. Rottemberg recordó que cuando la pronunció por primera vez, hace veintipico de años, parecía una afrenta. Hoy, con ella a punto de cumplir cien años el próximo 23 de febrero, dice que el tiempo le terminó dando la razón, y que repetirla es casi un acto de justicia.
El contrato que vence y la frase "a veces más es menos"
- El vínculo contractual de Mirtha Legrand con su ciclo de televisión vence en las próximas semanas.
- Sobre una eventual renovación, Rottemberg respondió con cautela y dos palabras: "Eso se verá".
- El productor completó la idea con una definición que se está repitiendo mucho: "A veces más es menos".
- Mientras tanto, Juana Viale sigue conduciendo el programa y haciendo de puente con el público.
- Rottemberg pidió respetar los tiempos de la recuperación y no apurar el regreso de la conductora.
Lo concreto es esto: el papel que ata a Mirtha con la pantalla está cerca de cumplirse, y nadie en su entorno quiere hablar de plazos ni de condiciones hasta que ella esté lista. De hecho, cuando le preguntaron por la rehabilitación y por la continuidad del ciclo, Rottemberg fue seco: "Eso se verá". Y enseguida bajó la persiana con esa frase que ya empezó a circular, "a veces más es menos", como si cuidarla fuera también una forma de quererla. La decisión, parece, la va a tomar ella, como casi siempre.
El auto, el nieto y la escapada a Mar del Plata
Hay un detalle que a mí, particularmente, me hizo sonreír y que cuenta mejor que cualquier parte médico cómo está Mirtha. El sábado pasado, Juana Viale contó al aire que su abuela, apenas salida de la clínica, no se fue derechito a descansar a su casa a dormir la siesta: salió a dar una vuelta en auto con su nieto Nacho y le pidió seguir hasta Mar del Plata. Imaginen la escena: la mujer que acaba de dejar atrás 18 días de neumonía bacteriana, mirando el camino a la costa como si el alta fuera una invitación a arrancar otra vez. Eso, para mí, es Mirtha en estado puro, y por eso uno se imagina que la vuelta va a llegar, aunque todavía no se pueda decir cuándo.
A mí, si me preguntan en la redacción, me pasa lo mismo que creo que les pasa a muchos lectores: quiero verla en la mesa cuanto antes, pero también me doy cuenta de que forzarla sería un error. Legrand tiene por delante una decisión que es de ella y solo de ella, y en estas semanas lo que mejor le hacemos es acompañarla desde la butaca, sin apurar ningún regreso. Si todo marcha como cuenta Rottemberg, y si la recuperación sigue su curso, la veremos sentada otra vez, del lado de los cumplidores, cerca de los cien años que cumple en febrero. Mientras tanto, la cita queda abierta: hay que esperar, y mientras esperamos, mirar el teléfono, por si suena.
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Santa Cruz Informa