Mendoza abrió un canal gratuito para reestructurar deudas de consumo: cómo funciona y a quiénes alcanza
La Provincia habilitó una conciliación para renegociar tarjetas, préstamos personales y créditos de mutuales o plataformas digitales. El procedimiento es voluntario, depende del acuerdo con cada acreedor y establece topes de ingreso comprometido y de capital adeudado.
Vamos a los números. La Provincia de Mendoza puso en marcha un procedimiento de conciliación gratuito destinado a consumidores finales con dificultades para hacer frente a deudas de tarjetas de crédito, préstamos personales y otros créditos al consumo. La herramienta funciona como una instancia de negociación entre el deudor y sus acreedores, sin intervención judicial, y no asegura quitas ni refinanciaciones: cualquier cambio de condiciones depende de un acuerdo entre las partes.
Los umbrales que habilitan el trámite
Para acceder a la conciliación, el solicitante debe tener domicilio real en Mendoza, ser considerado consumidor final y atravesar una situación grave o inminente de insolvencia personal o familiar. La referencia que toma el sistema es que los compromisos financieros superen el 30% de los ingresos mensuales netos del grupo conviviente. Cuando se configura una situación de especial vulnerabilidad social, ese umbral baja al 25%.
- Hogares con menores de edad a cargo.
- Personas con discapacidad.
- Jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo.
- Personas desempleadas.
- Beneficiarios de programas sociales.
- Trabajadores informales.
Qué deudas entran y qué deudas quedan afuera
El mecanismo alcanza a préstamos personales, financiaciones de compra, tarjetas de crédito y deudas contraídas con plataformas financieras autorizadas, mutuales y cooperativas. En paralelo, quedaron excluidas las obligaciones con garantía hipotecaria, las deudas alimentarias, las multas y las sanciones penales. Tampoco forman parte de este esquema las deudas empresariales o comerciales que no estén vinculadas al consumo familiar.
Tope de capital y herramientas de negociación
El capital total adeudado no puede superar el equivalente a 100 salarios mínimos, vitales y móviles vigentes al momento de solicitar la intervención. En la práctica, la negociación puede contemplar plazos más largos para cancelar las obligaciones, períodos de espera, eliminación de intereses punitorios y de cargos por mora, y esquemas de cuotas reformulados. La Provincia no dispone de atribuciones para imponer esas condiciones de manera unilateral, por lo que cada propuesta debe ser aceptada por el acreedor.
Cómo se inicia el trámite y los plazos
El procedimiento se canaliza ante la Oficina de Conciliación de Reestructuración de Deudas de Consumo. Quien lo inicia debe detallar sus acreedores, los importes adeudados y un cuadro actualizado de activos y pasivos. Defensa del Consumidor luego cita a los acreedores, que cuentan con hasta 10 días hábiles para informar el origen y la composición de la deuda. La fecha que hay que mirar es la de presentación ante la OCDC: a partir de ese momento corren los plazos del proceso y queda definido el universo de deudas susceptibles de ser renegociadas en esta instancia.
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