La bolsa de la cocina y el remedio que nadie sabe dónde tirar: la postal neuquina que volvió a encender el debate
Tras un operativo que retiró fármacos vencidos abandonados en tachos del centro de Neuquén, el municipio volvió a recordar el circuito gratuito de farmacias que los destruye como residuos patógenos. Una guía simple para no acumular cajas en el placard.
Me cruzo con Inés, 58 años, en la puerta de la farmacia de siempre, en pleno centro de Neuquén. Tiene en la mano una bolsa con tres cajas de jarabe, un blíster a medio usar y unas pastillas que le quedaron de un tratamiento del año pasado. Me dice, casi como confesándose, que las tuvo meses dando vueltas por la alacena porque no sabía bien qué hacer con ellas. "Las tiré a la basura un par de veces y después las saqué, porque me daba cosa", cuenta. Esa misma duda es la que volvió a quedar sobre la mesa esta semana, cuando una inspección municipal encontró medicamentos vencidos mezclados con residuos en contenedores y tachos ubicados en las intersecciones de San Martín con Chubut y de San Martín con Río Negro.
Qué pasó en la calle y por qué importa
Lo que vimos en estos días en Neuquén no fue un hecho aislado ni menor: personal del área de Residuos Especiales de la Municipalidad retiró remedios vencidos que estaban literalmente tirados en la vía pública, al alcance de cualquiera que pasara por ahí. Desde la Subsecretaría de Ambiente, Naturaleza y Protección, junto con la empresa Baasa, se ocuparon de retirarlos y trasladarlos para su gestión como residuos patógenos, con incineración en un horno pirolítico como disposición final. La escena, que parece menor, abre sin embargo una pregunta mucho más grande que nos atraviesa como sociedad: qué hacemos en casa cuando un medicamento deja de servir.
- No los dejes en la bolsa de basura domiciliaria: pueden terminar en la vía pública y quedar expuestos.
- No los arrojes a la calle ni en contenedores comunes: además de una infracción, es un riesgo concreto para chicos, mascotas yanyone que pase.
- Llevalos a las farmacias adheridas al programa municipal de Recolección Segura de Medicamentos Vencidos: la entrega es gratuita.
- Depositarlos en los contenedores rojos específicos de esas farmacias, que están diferenciados de los residuos comunes.
- Si tenés dudas sobre si una farmacia está adherida, consultá en el mostrador antes de descartar cualquier caja, frasco o blíster.
El riesgo que pocos se detienen a pensar
Acá en Neuquén lo saben bien quienes trabajan en el área de Ambiente: dejar un medicamento en un tacho abierto no es un descuido inocente. Puede quedar a la vista de un niño que juega en la vereda, de un perro que olfatea la basura o de un cartonero que revuelve sin saber qué es cada caja. A eso se suma un daño ambiental concreto, porque cuando un fármaco se descarta fuera del circuito previsto termina en rellenos sanitarios o en cursos de agua, donde sus principios activos siguen actuando. Por eso el municipio insiste con un mensaje que parece obvio pero que en la práctica se olvida: cada tipo de residuo tiene su canal, y los remedios vencidos tienen el suyo.
Como le decía Inés mientras acomodaba sus cajas en el contenedor rojo de la farmacia, lo más difícil no es entender qué hay que hacer, sino incorporar el hábito. Ella, que tiene dos nietos que la visitan seguido, resolvió ahora lo que venía postergando. Cuando se fue, me quedó dando vueltas una imagen bastante doméstica y bastante reveladora: la de una cocina neuquina donde, en algún cajón, casi todos tenemos un blíster o un frasco esperando. La próxima vez que lo veas, ya sabés: no va en la bolsa de la cocina, va en la farmacia más cercana que esté adherida al programa. Sin costo, sin vueltas y, sobre todo, sin riesgos para nadie.
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Santa Cruz Informa