Hairspray se despidió en lo más alto y un filósofo se coló entre los diez más vistos del circuito comercial porteño
El musical de Betular, Radano y Morandi cerró su temporada 2026 en el primer puesto del ranking de Aadet. Sottovoce y Desde el jardín lo escoltaron. La sorpresa la dio Mamá, soy un idiota, la obra de Darío Sztajnszrajber y Leticia Mazur que con apenas dos funciones en el Politeama entró en el top ten.
"El show debe continuar", dice una frase que en Buenos Aires todavía se respeta a rajatabla. Y vaya si se nota: el circuito comercial porteño cerró una semana con el podio ya conocido pero con una sorpresa filosófica que vale la pena mirar con detenimiento. El ranking que elabora cada semana la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (Aadet), la entidad que agrupa a productores y propietarios de salas, dejó a Hairspray en el primer lugar, a Sottovoce en el segundo y a Desde el jardín en el tercero, con un dato que a mí, personalmente, me sacó una sonrisa: la irrupción de Mamá, soy un idiota en el noveno puesto, una rareza que confirma que el público porteño todavía se deja tentar por propuestas que no son las típicas del circuito.
Buenos Aires, escenario mayor
La ciudad donde el teatro es casi una religión volvió a demostrarlo en los números. En las salas grandes del centro, el Coliseo y El Nacional funcionaron a tope con Hairspray, que se despidió de su temporada 2026 hasta marzo del año próximo. Se trata del musical que tiene a Damián Betular (el pastelero devenido en figura popular), a Alejandra Radano y a Sofía Morandi como trío protagónico, un elenco que mezcla televisión, música y comedia en una maquinaria muy aceitada. Volverá después del verano, lo que confirma que la apuesta por un musical de gran formato sigue dando resultados en una plaza que no le tiene miedo al género.
El podio completo y la sorpresa filosófica
- Hairspray (Coliseo / El Nacional): el gran ganador de la semana, con Damián Betular, Alejandra Radano y Sofía Morandi. Se despidió hasta marzo de 2027.
- Sottovoce (Coliseo): la comedia de Fernán Mirás, Carla Peterson, Adrián Suar y Lorena Vega, instalada hace tiempo entre los más vistos.
- Desde el jardín (Metropolitan): Guillermo Francella en una sala de menor capacidad, igual de rendidora. Cuarto y quinto puesto para Rocky (con Nicolás Vázquez y Dai Fernández en el Lola Membrives) y Una navidad de mierda (con Verónica Llinás, Alejo García Pintos, Anita Gutiérrez y Tomás Fonzi en el Premier).
- El top ten lo completaron Berlín, Berlín (con Pablo Rago), Cuestión de género (con Moria Casán y Jorge Marrale), Annie (con Lizy Tagliani, Miguel Ángel Rodríguez y Julieta Nair Calvo) y, como sorpresa, Mamá, soy un idiota, la obra del filósofo Darío Sztajnszrajber junto a la coreógrafa y bailarina Leticia Mazur en el Teatro Politeama, que con apenas dos funciones en la semana se metió novena, por encima de La función que sale mal, que tuvo seis representaciones.
Lo de Sztajnszrajber y Mazur me parece la noticia de la semana. La dupla propone lo que ellos mismos llaman una ficción filosófica a partir de una pérdida biográfica real. Es una fórmula rara para el circuito comercial, donde la platea suele pedir comedia o musical. Y sin embargo, dos funciones le alcanzaron para meterse entre las diez más vistas, en un teatro como el Politeama que no es chico. Habla muy bien de un público que todavía se anima a dejarse sacudir por un texto que piensa, y de un filósofo mediático que se dio cuenta de que la escena puede ser un buen lugar para incomodar con elegancia.
Fuera del circuito comercial, una despedida a sala llena
La semana también dejó un cierre resonante afuera del ranking de Aadet. Invasiones I, la ópera rock con la enorme Elena Roger en el Teatro San Martín, terminó su temporada el domingo con la friolera de 88 funciones con la sala llena. Son números de otro siglo para una propuesta de riesgo, y confirman que cuando hay calidad y un nombre propio potente, Buenos Aires responde. Si todavía no la vieron y aparece alguna función de despedida o reposición, es de esas cosas que se recomiendan para ir a ver sin pensarlo demasiado.
“Cerrar una temporada de 88 funciones con la sala llena habla de un público que sigue confiando en las propuestas de riesgo.”Elena Roger (en su despedida de Invasiones I)
A dónde ir, a qué hora y con qué bolsillo
Si me dan a elegir, yo iria a ver Mamá, soy un idiota, en el Teatro Politeama (Corrientes 1002): son apenas dos funciones por semana y ya entra en el top ten, señal de que las localidades vuelan. Hay que estar atento a la boletería y a las redes de la sala para conseguir entrada. Para una salida más segura, Hairspray volverá en marzo de 2027. Mientras tanto, Sottovoce y Desde el jardín siguen siendo apuestas seguras con funciones diarias en sus respectivas salas (consultar horarios y precios en cada teatro, porque varían según el día y la función). Para el que busque algo distinto, Annie y Cuestión de género también funcionan como opciones pensadas para ir en pareja o con amigos. Sea cual sea, mi consejo de siempre: reserven con tiempo. Buenos Aires, cuando algo funciona, se llena.
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Santa Cruz Informa