El influencer que se subió al ring con un robot y terminó con la mano rota
La pelea fue en San Francisco, la organizó una startup que promete "combate real" y la Comisión Atlética de California ya le cruzó una carta de cese y desistimiento. La historia del cruce entre un youtuber de 1,65 metros y un humanoide de acero.
Me imagino la escena: tipo va a un evento pensando que se va a hacer el simpático peleando contra robots, y vuelve a su casa con la mano hecha pomada. Eso le pasó a Frankie LaPenna, un influencer estadounidense que el 18 de septiembre se subió a una jaula octogonal en San Francisco para pelear mano a mano contra humanoides de casi dos metros.
La iniciativa la empujó REK (Robot Entertainment Kombat), una startup que se vende como una liga de combates con robots. Su lema lo dice todo: "robots reales, combate real". La movida se llamó "Human vs. Robot" y duró tres peleas consecutivas.
Cómo se maneja cada robot
Acá viene lo interesante para los que miramos de costado. Los humanoides no pelean solos: cada uno es teledirigido por un piloto humano que se pone un visor de realidad virtual y maneja la máquina a distancia, parecido a como se controlan los drones profesionales. Entonces, en el fondo, LaPenna estaba peleando contra otro ser humano, solo que escondido detrás de una carcasa de acero de 1,83 metros.
Piensen en El Calafate un domingo a la tarde: dos pibes con drones en la plaza, uno los vuela y el otro mira. Ahora imaginen lo mismo, pero con un robot que te devuelve los piñas. La gracia es esa: el operador ve lo que ve el robot y mueve los brazos como si fueran los suyos.
- La jaula es un octágono, igual que en las artes marciales mixtas.
- Cada robot tiene estructura de acero y mide 1,83 metros.
- Los pilotos usan cascos de realidad virtual para manejar los humanoides a distancia.
- LaPenna firmó una exención legal que liberaba a REK de toda responsabilidad, incluida la muerte.
- Aproximadamente cien personas vieron las peleas en vivo.
El propio LaPenna había pedido pelear contra los robots de REK. Se presentó con casco y protecciones, lanzó varios puñetazos y hasta hizo caer a sus rivales. El problema fue la diferencia de material: cada vez que golpeaba el armazón metálico se lastimaba las manos. Terminó con una lesión y se fue al piso varias veces, aunque los robots se recuperaban en segundos y seguían como si nada.
La Comisión Atlética cruzó a REK
El show se transmitió por las plataformas del influencer y se hizo viral. La Comisión Atlética del Estado de California, que regula el boxeo, el kickboxing y las MMA en ese distrito, no se quedó de brazos cruzados. Mandó una carta de cese y desistimiento a REK en la que dejó dos puntos bien firmes: cualquier combate con un ser humano en California necesita autorización previa, y organizar o promover un evento sin ese permiso es un delito menor.
“Lo logramos, muchachos.”Cix Liv, CEO de REK, en redes sociales tras recibir la carta
Liv, lejos de achicarse, respondió con un razonamiento legal: la normativa californiana define un "combate" como un enfrentamiento entre dos personas, así que, en su lectura, REK no necesita permiso porque la otra parte de la pelea no es una persona sino un robot. La comisión, del otro lado, avisó que va a evaluar nuevas reglas a medida que la tecnología robótica avance.
Qué se viene
REK ya avisó que esto recién empieza y que tiene nuevos eventos en carpeta, más allá de la intimación. Lo concreto hoy es que un influencer terminó lesionado, una empresa recibió una carta del regulador y un debate legal sobre qué es un "combate" en tiempos de robots sigue abierto en California. La pregunta es cuándo van a aparecer las primeras reglas claras para esto, o si vamos a esperar a que pase algo más grave para empezar a escribir la letra chica.
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