Saltar al contenido
Santa Cruz InformaSanta Cruz Informa ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.542,50 +0,18%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Dolina, doctor honoris causa de la UBA: una noche donde la palabra se volvió estatua

La Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires le entregó al escritor, músico y conductor radial el máximo reconocimiento académico, en un acto que cerró con un conversatorio junto al psicoanalista Gabriel Rolón y que repasó más de cuatro décadas de un personaje que ya es parte del idioma.

NB
Nicolás BahamondeCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Dolina, doctor honoris causa de la UBA: una noche donde la palabra se volvió estatua

Y bueno, ahí estaba yo, otra vez, como tantas noches de sábado pero a contrapelo: un viernes cualquiera, con el Auditorium de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, en la calle Santiago del Estero, desbordado de gente que se había acercado nada menos que a ver cómo le ponían el birrete de Doctor Honoris Causa a Alejandro Dolina, ese señor que desde hace más de cuarenta años nos cuenta historias en una radio que suena como si estuviera una mesa de café a las tres de la mañana. Permítanme la imagen: la sala colmada, con público de todas las edades, ese clima de liturgia laica que se arma cuando una universidad pública decide sacarse el traje solemne para reconocer a alguien que construyó su leyenda a fuerza de palabras dichas al aire.

La resolución que formalizó la distinción fue firmada el año pasado por la Facultad de Ciencias Sociales, que recordó el paso de Dolina por las carreras de Letras, Historia y Música de la propia UBA, y repasó una trayectoria que incluye libros como Crónicas del Ángel Gris y Notas al pie, cuatro premios Argentores, el Konex Diploma al Mérito de 1991, el Martín Fierro de Oro 2022 y la declaración de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 2001. O sea: si hay alguien en este país a quien la academia no tuvo que ir a buscar, sino que vino a golpearle la puerta, es justamente a este chico que alguna vez se sentó en esas mismas aulas.

La venganza será terrible, o el triunfo de la prosa

Durante el laudatio, la directora de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, Larisa Kejval, se detuvo en algo que a mí, que vengo escuchando el programa desde que tengo uso de razón radiofónica, me parece la mejor definición posible de La venganza será terrible: dijo, casi textual, que se trata de uno de los pocos programas que compiten contra sí mismos en términos de audiencia, porque en Spotify conviven los episodios oficiales con grabaciones caseras subidas por oyentes durante décadas. Es decir: hay un archivo paralelo, clandestino, hecho por fans, que funciona como una especie de memoria colectiva de un programa que ya es, en sí mismo, un género.

“Es el triunfo de la prosa.”Fragmento del laudatio leído en el acto

Y hay otro detalle que a mí me sigue pareciendo fascinante, y que también se mencionó en el acto: que el nombre de Dolina se haya convertido en adjetivo y en verbo de uso corriente entre los argentinos. Decir que algo es "doliniano" ya no necesita glosa, porque todos sabemos a qué suena: a esa mezcla de humor, melancolía, música y filosofía de bar que él supo destilar. Y que en el barrio de Flores haya una plaza bautizada con el nombre del Ángel Gris, uno de sus personajes, en lugar del suyo propio, dice mucho más que cualquier título académico: dice que el personaje, cuando es bueno de verdad, termina comiéndose al autor.

La mesa con Gabriel Rolón

Después de la entrega formal, el escenario se reacomodó para el plato fuerte de la tarde: el conversatorio entre Dolina y el psicoanalista Gabriel Rolón, dos voces que comparten esa costumbre tan porteña de tomarse en serio las cosas sin dejar de hacerse los vivos. La charla se extendió durante casi una hora y dejó a la sala con esa sensación agridulce que producen las buenas despedidas, cuando uno quiere que la cosa siga pero sabe que ya fue. No hubo grandes anuncios ni revelaciones: hubo, más bien, dos caballeros mayores intercambiando ideas sobre la palabra, el inconsciente y la risa, que es de las combinaciones más peligrosas que conozco.

Vale la pena recordar que esta no es la primera vez que la UBA, en los últimos tiempos, decide abrirse paso fuera del circuito estrictamente académico para distinguir a figuras de la cultura popular: en 2025, la Cátedra de Música Popular de la carrera de Artes hizo lo propio con Charly García, y ese mismo año el Indio Solari recibió el título en un acto en la Facultad de Ciencias Médicas, apenas veinte días antes de su muerte. La coincidencia, lejos de ser casual, parece marcar un reconocimiento creciente hacia quienes, sin pertenecer al mundo universitario, construyeron lenguajes y públicos que la universidad misma no puede ignorar.

  • Quién: Alejandro Dolina, Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires.
  • Dónde: Auditorium de la Facultad de Ciencias Sociales, calle Santiago del Estero, Ciudad de Buenos Aires.
  • Cuándo: viernes por la tarde, con laudatio de Larisa Kejval y conversatorio posterior con Gabriel Rolón.
  • Por qué: por su trayectoria como escritor, músico, compositor, conductor radial y actor, y por obras como Crónicas del Ángel Gris y Notas al pie.
  • Distinciones previas mencionadas: Martín Fierro de Oro 2022, cuatro premios Argentores, Konex Diploma al Mérito 1991 y Ciudadano Ilustre de la Ciudad en 2001.
NB
Nicolás BahamondeCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo