Colapinto, varado en el barro italiano: Monza le devuelve más de lo que le presta
El piloto de Pilar cerró un viernes complicado en el Gran Premio de Italia: motor que se quedó corto en la primera práctica y un Alpine sin agarre en la segunda. El equipo promete trabajar de noche para llegar a la clasificación con respuestas.
A veces el viento en Monza no sopla, y eso ya es noticia. Pero esta vez el que se quedó sin aire fue Franco Colapinto, que terminó el viernes en el undécimo puesto del Gran Premio de Italia con la sensación de haber peleado contra su propio auto. Mi amigo, cuando el motor te escupe y el chasis te da la espalda en la misma jornada, no hay casco que aguante.
La primera práctica: motor con resfrío
La sesión matutina arrancó tranquila. Cuatro vueltas limpias, ritmo interesante, y la expectativa de que el compuesto blando destapara el potencial del Alpine. Pero al calzar el neumático más rápido, el motor dijo basta. Colapinto calculó que la pérdida fue de unas cinco décimas. Terminó noveno, a 1s020 de la referencia, masticando bronca.
“En la primera práctica estuvimos bien. Fue positiva. Salí, di cuatro vueltas y tuve un problema con el motor al calzar el compuesto blando y eso no me permitió bajar unas cinco décimas, haciendo un tiempo mejor que el que hice en la segunda práctica.”Franco Colapinto
La segunda práctica: el auto se olvidó de doblar
A la tarde, el motor ya había recapacitado, pero el Alpine entró en modo panzón. El piloto lo resumió sin anestesia: sin agarre en el centro de las curvas, con menos velocidad de la esperada y un calor que licuó cualquier intento de mejora. Para colmo, una salida de pista en la chicana de Ascari le rompió la rinda de trabajo justo cuando empezaba a entender la receta.
El saldo fue un undécimo puesto, a 1s060 de la punta, apenas 154 milésimas por delante de su compañero Pierre Gasly, que cerró decimocuarto. Poca diferencia entre dos butacas del mismo garaje, y ninguna buena noticia para el equipo.
“Estuvimos perdidos, dimos un paso para atrás. Si bien se solucionó el tema del motor, no tenía grip en la mitad de curva, faltó velocidad, suponemos que por el calor. Es un poco complicado y debemos trabajar para mañana.”Franco Colapinto
La noche larga del taller
El Alpine que maneja Colapinto luce las mismas ocho actualizaciones que Gasly estrenó en la fecha anterior. Los ingenieros se quedaron revisando datos al cierre del día, en una de esas reuniones donde se juntan los jefes de pista, los mecánicos y hasta el café de la máquina. La idea es llegar al sábado con un auto que al menos doble como corresponde.
- Posición final: undécimo, a 1s060 del mejor tiempo.
- Diferencia con Gasly: 154 milésimas a favor de Colapinto.
- Problema principal: falta de agarre en curvas de media velocidad.
- Trabajo pendiente: análisis de datos y ajustes para la clasificación del sábado.
Veremos si la noche italiana le devuelve al equipo lo que la tarde les sacó. Por ahora, Colapinto se vuelve al hotel con la misma cara que ponemos todos cuando el asado se quema justo antes de servirlo: fastidio, hambre y la esperanza de que mañana haya revancha.
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Santa Cruz Informa