Cáffaro, la rodilla y la duda que viajó hasta Beijing
El pivote estrella de Boca llegó de la ventana clasificatoria con un edema óseo que nadie sabe cuánto tardará en curarse. El parte médico oficial esquivó plazos y la Copa Intercontinental empieza en 19 días. Mientras tanto, Helmanis toma la pintura y el Xeneize sigue de gira por España.
El viento en Madrid no es el de la Ribera, pero a Boca le sopla cualquier cosa menos favorable por estos días. Francisco Cáffaro, el pibe que se llevó todos los títulos individuales en la temporada, volvió de la Selección con un edema óseo en la rodilla derecha y un parte médico tan tibio como un café dejado en la mesa tres horas.
Lo que dice el parte y lo que no dice
El club confirmó la lesión, claro. Lo que no confirmó es lo único que importa en este momento: cuándo vuelve a jugar. Cáffaro acumuló 25 minutos ante Puerto Rico en Mar del Plata y 15 ante Canadá en Quebec, en la cuarta ventana clasificatoria al Mundial. Suficiente para que la rodilla protestara y para que el cuerpo técnico empezara a mirar el calendario con cara de profesor que corrige exámenes un domingo a la noche.
- Edema óseo en la rodilla derecha, sin plazos de recuperación definidos.
- Ya se perdió el primer amistoso ante Fuenlabrada, en el inicio de la gira española.
- El debut en la Copa Intercontinental está programado para el 22 de septiembre ante RSSB Tigers de Beijing.
- El segundo partido de la fase inicial será el 24, frente al equipo de la G-League United.
En el amistoso contra Fuenlabrada, el que se puso el overol fue el letón Kriss Helmanis, que ya empieza a parecerse a ese compañero de trabajo que siempre termina haciendo la tarea de todos: 10 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias en 24 minutos para bancar la zona pintada. El juvenil Nicholas Petri completó la rotación interior, una decisión que habla más del problema que de cualquier proyecto a largo plazo.
Todavía quedan dos paradas en suelo español antes de volar a Asia: el miércoles 9 ante Río Breogán y el viernes 11 frente a UCAM Murcia. Son los últimos ensayos antes del torneo grande, y también la última chance de ver si Cáffaro puede reaparecer o si Helmanis sigue comiéndose la pintura él solo.
Acá está el truco de la cuestión: Cáffaro no es uno más. Es el MVP de la Liga Nacional y de la BCLA, el tipo alrededor del cual se cocina el juego interior. Tenerlo entre algodones durante tres semanas puede ser prudente; perderlo para el debut en Beijing puede ser carísimo. Mientras el parte médico siga sin poner fechas, el interrogatorio técnico seguirá abierto.
¿Llega al 22 de septiembre o Boca tiene que aprender a jugar sin su referencia interior en la Copa? Veremos. Como siempre, veremos.
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