Alcaraz se sacó la mufa, va por el bicampeonato en Tokio y se cruzará con Lehecka
El español revirtió un partido bravo ante Munar y jugará la final del ATP 500 japonés, donde defenderá el título obtenido el año pasado. Del otro lado lo espera un checo que viene dulce y que ya le sabe ganar.
Hay tardes en las que el viento te pega de frente y, aunque seas el número tres del mundo, no te queda otra que arremangarte y meterle el pecho. Eso le pasó a Carlos Alcaraz en las primeras dos horas de su semifinal ante Jaume Munar en Tokio: empezó dormido, perdió el primer set y durante un rato se lo vio más cerca del taxi que de la final. Después reaccionó, se acordó de que es Alcaraz, y resolvió la historia por 5-7, 6-3 y 6-1 para meterse en la definición del ATP 500 japonés.
Un partido de dos partidos en uno
Lo del español fue un clásico de esos: primer set irregular, con errores no forzados y la sensación de que la muñeca lo seguía molestando más de la cuenta. Segundo y tercer set, en cambio, fueron otra cosa: volvió la agresividad, el drive empezó a hacer daño y Munar, que hasta ese momento se había Bancado el cruce con categoría, se quedó sin respuestas. Dos horas y media de partido, un golpecito de timón, y a otra cosa.
“No sé lo que pasó en el primer set, tengo la sensación de que sufro en cada primer parcial, pero estoy contento de la manera en que consigo volver al partido cada vez.”Carlos Alcaraz, después de vencer a Munar
Del otro lado, un checo con hambre
La final no la tendrá fácil. Del otro lado lo espera Jiri Lehecka, número 19 del ranking, que viene de aplastar al monegasco Valentin Vacherot por 6-4 y 6-2 en la otra semifinal. El checo, zurdo, pegador y con un saque que complica, irá por su tercer título en el circuito, mientras que el murciano buscará el primero desde que se rompió la muñeca y estuvo cuatro meses mirando el torneo por televisión.
- Alcaraz disputará su cuarta final del año, tras consagrarse en el US Open y en Doha.
- Lehecka disputa su tercera final ATP y la primera desde 2024.
- El historial entre ambos favorece a Alcaraz por 3-1, aunque Lehecka ya sabe cómo ganarle.
- Si el español levanta el trofeo, será bicampeón en Tokio, algo que no ocurre desde Pete Sampras en 1993 y 1994.
Para mí, la final tiene aroma a trámite con susto. Alcaraz llega con la obligación de defender el título, con el cuerpo todavía pidiéndole perdón por la muñeca y con la mochila de ser el favorito. Lehecka, en cambio, llega con la mochila vacía y con nada que perder, que es como mejor juegan los zurdos jóvenes cuando se cruzan con los monstruos del ranking. Veremos si el checo le arruina la fiesta al español o si Carlitos termina el domingo con la cinta de campeón atada en la raqueta, como cuando uno cierra la puerta y siente que el día, al final, salió bien.
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Santa Cruz Informa