Saltar al contenido
Santa Cruz InformaSanta Cruz Informa ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.542,50 +0,18%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Adiós al Negro grande: se fue Rubén Rada y se apagó una de las voces más luminosas del Río de la Plata

El músico uruguayo murió a los 83 años tras casi un mes internado por una neumonía. Figura central del candombe y de la música popular rioplatense, deja un cancionero que marcó a varias generaciones en la Argentina y Uruguay. Artistas, colegas y fans lo despiden entre el dolor y el festejo de su legado.

NB
Nicolás BahamondeCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Adiós al Negro grande: se fue Rubén Rada y se apagó una de las voces más luminosas del Río de la Plata

Lo vi por primera vez en una foto gastada que mi viejo tenía pegada en la puerta de la cocina, en blanco y negro, con un bombo legüero al hombro y esa sonrisa que parecía un pueblo entero asomado a la cara. A esa altura Rubén Rada ya era mucho más que un cantante: era la prueba de que del Río de la Plata podían salir cosas tan bellas como las que venían de afuera, pero con un acento propio, con un sabor que no se parecía a nada. Por eso duele, y mucho, contar que El Negro murió este miércoles a los 83 años, después de casi un mes internado a causa de una neumonía que finalmente pudo más que su cuerpo. La noticia la confirmé con esa mezcla de sorpresa y de algo que ya se venía anunciando en el aire, como cuando uno sabe que va a llover antes de que caiga la primera gota.

El Palacio Legislativo de Uruguay va a abrir sus puertas para despedirlo, con acceso libre para todo el público que quiera acercarse a darle el último adiós. Es el reconocimiento que se merece alguien que durante más de seis décadas fue eje de la música popular rioplatense: nacido en Montevideo, Rada arrancó su carrera a principios de los años sesenta y nunca dejó de sonar, de tocar, de cantar con esa voz ronca y dulzona al mismo tiempo que reconocés a tres cuadras de cualquier parlante.

Tengo un candombe para Gardel

Las canciones que dejó son un mapa de toda una región. Tengo un candombe para Gardel, ese himno que une a Uruguay con el tango y con Buenos Aires en un mismo abrazo; Cha-cha, muchacha, con su alegría imbatible; Ayer, te vi, una de esas baladas que sonaban en cada fiesta de cumpleaños de mi generación; y sobre todo Botija de mi país, escrita junto a Eduardo Mateo y convertida con el paso de los años en una pieza emblemática de la cultura uruguaya, casi un segundo himno. Si tenés que elegir un disco para poner hoy a la noche, poné esas cuatro canciones en ese orden y dejate llevar: vas a entender por qué este hombre fue tan grande.

“La familia Rada es la familia Páez. Hoy se nos fue el gran caudillo del amor y la música. De la risa, el swing y la alegría.”Fito Páez

El vínculo de Rada con la Argentina fue siempre estrecho y afectuoso, de esos que se tejen entre músicos que se reconocen como pares. Fito Páez lo contó en Infancia y Juventud, su libro autobiográfico: contó cómo lo conoció de adolescente en un local porteño cerca de Corrientes y Callao, y cómo de ese primer encuentro salió una amistad que duró toda la vida. La frase que escribió al conocer la noticia, esa de que la familia Rada es la familia Páez, dice mucho del personaje: no era un cantante al que ibas a ver un show y nada más, era alguien que te hacía sentir parte.

  • Fito Páez lo despidió con una frase que se hizo viral y definió la relación entre ambos.
  • Natalia Oreiro le dedicó la letra de Botija de mi país y lo definió como lo más grande del Uruguay como artista, como persona, como amigo.
  • Gustavo Santaolalla lo recordó como artista extraordinario, de múltiples talentos, y dijo que su voz y tu bella persona quedan para siempre con nosotros.
  • Valeria Lynch, Los Auténticos Decadentes, Charly García y Nito Mestre también se sumaron a los mensajes de despedida.

Queda la música, que es lo que él hubiera querido que quedara. Quedan losshows que dio acá, en Buenos Aires y en cada ciudad del país donde se presentaba como si tocara en su propia casa. Queda el recuerdo de un tipo que llevaba la alegría en el bolsillo de la camisa y la repartía sin pedir nada a cambio. Si tenés la posibilidad, andá hoy al Palacio Legislativo en Montevideo a darle el último adiós: la entrada es libre y abierta a todo el público. El horario de velatorio se extenderá durante toda la jornada, con acceso gratuito. Es la forma más linda de despedir a El Negro, en persona, como él siempre se despidió de nosotros en cada escenario.

NB
Nicolás BahamondeCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo