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VIE, 16 OCT 2026
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Adiós a la Oveja: se fue el percusionista que le dio swing a Los Palmeras en su década de oro

Ricardo Stec murió a los 66 años y dejó una huella imborrable en la cumbia santafesina. Su paso por cinco discos de Los Palmeras entre 1988 y 1991 lo convirtió en un pilar silencioso de un género que nunca le pidió brillar en el centro del escenario.

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Nicolás BahamondeCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Adiós a la Oveja: se fue el percusionista que le dio swing a Los Palmeras en su década de oro

"Hoy nos toca despedir a otro de nuestros históricos miembros", escribieron Los Palmeras en sus redes, y la frase me golpeó porque detrás de esa despedida hay un nombre que cualquier amante de la cumbia santafesina va a reconocer aunque jamás lo haya visto en una portada: Ricardo "Oveja" Stec, percusionista y baterista que falleció el 2 de septiembre a los 66 años y que durante cuatro décadas fue ese tipo de músico que sostiene el ritmo desde el fondo del escenario, sin pedir focos ni primeros planos. Yo me crié escuchando esos discos y nunca había reparado en quién estaba detrás de las tumbadoras, y eso justamente es lo que vuelve significativa su historia: hay artistas que no necesitan la marquesina para dejar huella.

Loquito por ti: los años junto a Los Palmeras

El tramo más recordado de la carrera de la Oveja fue el que lo tuvo instalado en la formación de Los Palmeras entre 1988 y 1992, una etapa que coincidió con la consolidación definitiva del grupo comandado por Rubén "Cacho" Deicas y Marcos Camino. En ese período Stec dejó su marca en cinco álbumes que son parte del ADN del género: "Loquito por ti" (1988), "Sus amigos" (1989), "Rumor de cumbia" (1990), "Chiquita pero buena" (1990) y "Boquita azucarada" (1991). Es decir, cuatro años de sesiones, de giras y de baile en vivo en los que su pulso fue el motor invisible que le dio swing a canciones que todavía suenan en cualquier fiesta popular de Santa Fe, Buenos Aires o Rosario.

Rumor de cumbia: las otras bandas que lo tuvieron en filas

Pero la historia de la Oveja no empieza ni termina en Los Palmeras, y eso es lo que vuelve su recorrido tan representativo del universo de la cumbia santafesina. Antes y después de aquella etapa, Stec pasó por un rosario de conjuntos que funcionaban como semilleros del género: Yuli y Los Girasoles, Los Crisoles, Los Libres, Los Lamas, Los Súper de Santa Fe, RMG y Los del Bohío, con quienes llegó a registrar el disco "Los preferidos del ritmo caliente". Son bandas que para el público masivo pueden sonar anónimas, pero que en el circuito de boliches y bailantas del Litoral son sinónimo de noches memorables y de repertorio clásico.

“"Hoy se va un pedazo de aquella historia. Quedan su alegría, su música, las anécdotas y el recuerdo de quienes tuvimos la suerte de conocerlo."”Los del Bohío, en redes sociales

La frase de Los del Bohío me parece la más justa para despedirlo: "un pedazo de aquella historia", porque Stec fue exactamente eso, un pedazo vivo de la historia reciente de la cumbia santafesina, alguien que estuvo cuando había que estar y que se fue sin hacer ruido, casi como pidiendo permiso para salir del escenario.

  • Cacho Deicas, voz histórica de Los Palmeras.
  • Marcos Camino, guitarrista y compositor emblema del grupo.
  • Elio Rossi, tecladista con décadas en distintos conjuntos del Litoral.
  • Los Carabajal, familia fundadora del género.
  • Los del Bohío, formación donde la Oveja dejó su último registro de estudio.

Lo que más me conmueve de esta noticia, y se lo confieso al lector, es el detalle casi doméstico del final: además de músico, Ricardo Stec trabajó durante años como chofer de colectivos. Son dos vidas que no se contradicen ni se pelean entre sí, sino que se completan y dibujan el retrato de un laburante del ritmo que sostuvo su amor por la cumbia durante décadas sin que el nombre propio fuera el protagonista. Manejar un micro de línea y sentarse después en una tumbadora para grabar un disco no son dos oficios opuestos: son dos maneras de ganarse el pan con el cuerpo y con el alma, que es exactamente lo que hicieron durante generaciones los percusionistas de nuestra música popular.

Mi recomendación, si me permiten el consejo de cierre, es bien concreta: vuelvan a poner "Rumor de cumbia" o "Boquita azucarada" esta noche, suban el volumen, y escuchen con atención las tumbadoras. Ahí, en ese redoblante firme y en esos repiques que parecen simples, está la firma invisible de Ricardo "Oveja" Stec, el tipo que nunca pidió el centro del escenario pero sin el cual la fiesta no hubiera sonado igual. Y si todavía no lo escucharon, dense el gusto y consíganse el disco "Los preferidos del ritmo caliente" de Los del Bohío, que es la mejor manera de conocerlo en su salsa. La entrada, como diría cualquier colega del género, es gratis: solo hay que apretar play y dejarse llevar por el ritmo caliente que él supo defender hasta el final.

NB
Nicolás BahamondeCultura y espectáculos

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